Periodismo, Reflexiones

Hasta luego, periodismo deportivo

Hoy me despido del periodismo deportivo. Estoy convencido de que no es un adiós, pero sí un hasta luego. Creo que un día volveré y aportaré otra vez ideas frescas e investigación a esta rama que por 13 años (desde el 20 de febrero de 2006) me dio tantas satisfacciones. Pero mientras eso sucede ha llegado el momento de sumar experiencia en otras facetas.

Sé que 13 años no es mucho, sobre todo porque he compartido con colegas de renombre que llevan mucho más tiempo en esta faceta y son personajes reconidos en el medio. Yo espero haber dejado una huella, una que perdure hasta que vuelva.

Durante todo este tiempo sonreí cada vez que un amigo, compañero de clases o familiar me preguntó sobre resultados de partidos de fútbol. O todas las veces que me sacaron  plática sobre Barcelona y Real Madrid; cuando mi papá desde lejos me preguntaba todo sobre la selección nacional; o cuando uno que otro quiso pasarse de listo preguntándome sobre reglas tan rebuscadas de fútbol americano, baloncesto y hasta esgrima. Al final de cuentas, eso es lo que la mayoría entiende por periodista deportivo.

Y no quiero decir que no disfruté esa parte del camino. Por años visité estadios y duelas, entrevisté a futbolistas, atletas, federativos, entrenadores y tantas otras personas de los que también aprendí mucho y que hicieron que el periodismo deportivo fuera parte de mi vida. Incluso cubrí unos Juegos Centroamericanos (Costa Rica 2013) y entrevisté a Cristina López cuando ganó una medalla de oro en esa justa, antes de ser diputada, claro.

Otro de los mejores recuerdos que guardo es cuando la selección salvadoreña de fútbol playa quedó cuarta en el Mundial de 2011 y viajé hasta la isla La Pirraya para conocer más de aquellos humildes jugadores. Es de las pocos fotos que de verdad quise hacerme con un deportista.

Playa

En La Pirraya, con Roberto Membreño, José Medrano y Agustín Ruiz, 
de la selección salvadoreña de fútbol playa.

Pero los que me conocen también saben que durante este largo camino mi decisión fue salir del cuadrado de la cancha y me incliné por el periodismo de investigación. Resulté incómodo muchas veces, de eso estoy seguro, al punto que en 2015 publicaron contra mi un campo pagado en radio en el cual insultaban mi trabajo.

Ese detalle, lejos de alejarme, me enseñó que estaba por el camino correcto y hoy puedo sentirme orgulloso de una gran cantidad de trabajos que publiqué gracias a mi terquedad de usar el periodismo de investigación y el periodismo de datos en el deporte. Y sin querer parecer engreído, quisiera enmarcar algunos de los que más disfruté trabajar:

  • El caso de la malversación de fondos en el INDES por parte de Jaime Rodríguez, quien tuvo que enfrentar un proceso legal (ver publicación).
  • El estadio que remodelaron las pandillas, en Cojutepeque (ver publicación).
  • El fútbol salvadoreño sobrevive con fondos públicos municipales (ver publicación).
  • La estafa de los colombianos a los que les prometieron ser futbolistas en El Salvador (ver publicación).
  • Y la más reciente, el proceso contra la FESFUT por negarse a entregar información pública (ver publicación).

Jamás hubiese podido publicar este y otros temas sin la paciencia de mis editores, la guía de mis mentores y el apoyo de mis compañeros de redacción.

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Compilado de solicitudes de acceso a la información pública 
relacionadas a temas de investigación en el deporte salvadoreño.

Dicho lo anterior, llega la parte en la que quiero agradecer a todos los que me alumbraron en el camino de ser periodista deportivo y orgullosamente digo que aprendí de los mejores.

Los primeros en confiar en mi fueron Manuel Cañadas y Wilfredo Cruz Argueta, en aquella redacción del Periódico Más! a la que llegué con ganas de aprender y crecer. Luego escuché y valoré a periodistas de la talla de Cristian Villalta, Daniel Herrera y Marcelo Betancourt, que siempre me ayudaron una vez llegué a El Gráfico y me enseñaron no solo a ser buen periodista, sino un buen editor y un buen líder.

Y fuera de la redacción también tuve maestros de enorme calidad periodística, como Cecibel Romero y Carlos Huertas en Connectas, la ganadora del Pulitzer Alejandra Xanic von Bertrab, Sandra Crucianelli y Ximena Villagrán en periodismo de datos, y muchos otros con los que me crucé en este camino. Les agradezco que nunca me vieron con ojos raros cuando les hablé de hacer investigación en el periodismo deportivo. Por el contrario, creyeron en mi.

Gracias también a mi familia (Anamar, JC y Máximo) por la paciencia que me tuvieron durante muchos días y noches en los que me volví adicto al trabajo. Ellos me motivaron a dar este importante paso.

Visité varios países, participé en muchos talleres, impartí clases y seminarios, recibí y entregué diplomas, salí en televisión, mi mamá me escuchó en la radio, coleccioné amistades e intercambié conocimientos con otros colegas… hice tantas cosas que hace 13 años jamás hubiese imaginado, porque cuando llegué a la universidad lo único que quería era escribir y descubrí que podía hacerlo para informar.

¿Dejaré de investigar al deporte salvadoreño? No, para decepción de algunos no lo haré. Por el contrario, creo que tendré un poco más de tiempo y calma para hacerlo. ¿Dejaré de escribir? Tampoco. Lo único que haré es cambiarme de cancha, poner mis conocimientos a la orden de otra rama y sobre todo aprender algo nuevo. Solo cuando sienta que ya no pueda aportar nada al periodismo entonces diré adiós.

Nos vemos pronto.

 

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Periodismo, Periodismo de datos, Periodismo de Investigación

Periodistas del Triángulo Norte y su compromiso con el periodismo de investigación y datos

Recientemente tuve el placer de compartir con un selecto grupo de periodistas de El Salvador, Honduras y Guatemala que pronto serán un dolor de cabeza para quienes intentan ocultar información y una lluvia fresca para los que aman el buen periodismo.

 

DAVID BERNAL

 

En una época donde lo viral y las “fake news” inundan los medios de comunicación, encontrarse con un grupo de periodistas dispuestos a romper con esa tendencia resulta refrescante y esperanzador, sobre todo si se trata de profesionales que intentan impulsar el periodismo de investigación y el periodismo de datos en una de las zonas más conflictivas de América Latina, el famoso Triángulo Norte compuesto por El Salvador, Honduras y Guatemala.

En 2016, la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) reconoció a la agencia internacional EFE que los periodistas de la región están constantemente en riesgo durante el ejercicio de su profesión, no solo por la carencia de protección estatal y de los medios de comunicación, sino por los altos índices de violencia que se viven en los tres países.

Sin embargo, eso no detiene a los periodistas que están comprometidos con ejercer su profesión y 30 de ellos se dieron cita durante el mes de septiembre en el Bootcamp de Seguridad, Periodismo de Investigación y Datos 2017, que auspició la organización internacional Internews.

Se trata de un programa de formación que tiene como objetivo capacitar a los periodistas, promover un mejor periodismo y garantizar la libertad de expresión en estos países.

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UNA MEZCLA QUE PROMETE BUEN PERIODISMO

Al Bootcamp 2007 asistieron periodistas de El Salvador, Honduras y Guatemala que durante una semana se capacitaron en seguridad física y digital para periodistas, técnicas de periodismo de investigación y periodismo de datos.

En el grupo sobresale la mezcla de generaciones y de especialistas en diferentes áreas. Hubo periodistas de larga trayectoria en medios tradicionales (prensa, radio y televisión) y también jóvenes estudiantes de comunicaciones que quieren ejercer un periodismo diferente al que aprenden en las aulas universitarias.

Durante la actividad cada uno de ellos propuso reportajes a realizar en lo que queda del año en temáticas variadas como medio ambiente, salud, economía, deportes, ejecución de fondos públicos, corrupción, violencia y seguridad (incluidos temas sobre pandillas).

Pero el programa de formación no solo se queda en el Bootcamp. Cada uno de estos periodistas y sus reportajes tendrán el seguimiento de tutores que buscan llevar sus trabajos a buen puerto. Los tutores son periodistas experimentados de la región como Ximena Villagrán, periodista guatemalteca especialista en periodismo de datos; Asier Andrés, periodista español radicado en Guatemala; Ana Carolina Alpirez, también de Guatemala y coordinadora de ojoconmipisto.com; Xiomara Orellana, periodista de investigación de Honduras;  Glenda Girón, periodista salvadoreña y editora de la revista Séptimo Sentido; María Cidón, periodista española radicada en El Salvador y miembro de Factum; y su servidor, David Bernal, que lleva ya algunos años intentado aplicar el periodismo de investigación y datos en el periodismo deportivo salvadoreño.

También se suman colegas como Lourdes Ramírez, Alex Flores y Mario Cerna, de Honduras; Sofía Menchú y Carol Gamazo de Guatemala.

Los periodistas capacitados también cuentan con el apoyo logístico y económico de Internews  para realizar sus trabajos, con el objetivo de que estos se traduzcan en reportajes que generen un impacto profundo en la sociedad centroamericana y sirvan para demostrar que el periodismo de investigación en el Triángulo Norte sigue más vivo que nunca.

Si tenés un tema y estás interesado en aplicar a este tipo de proyectos, no dudés en escribirme y platicar sobre lo que podemos hacer para salir de la monotonía periodística que se vive hoy en día.

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Periodismo

Así funcionan los medios innovadores y las redacciones multidisciplinarias en América Latina

Horizontal de México y Nexo Jornal de Brasil son dos ejemplos de cómo los medios digitales están cambiando los paradigmas del periodismo en Latinoamérica. Hablé directamente con uno de sus fundadores.

DAVID BERNAL

Los medios periodísticos digitales se abren cada vez más espacio en América Latina y dos buenos ejemplos de cómo están cambiando la manera de hacer periodismo son Horizontal, de México, y Nexo Jornal, de Brasil.

Este jueves 28 de septiembre asistí a la charla “Medios Innovadores y Redacciones Multidisciplinarias”, en el marco del Festival Gabo, en Medellín, Colombia, y hablé de cerca con Guillermo Osorno, uno de los fundadores de Horizontal, un medio que está cambiando los paradigmas del periodismo en México.

Osorno sostiene que los medios digitales en América Latina no solo están cambiando la manera de hacer periodismo, sino también de cómo sostenerlo económicamente, creando nuevos modelos de negocios que les permite ofrecer contenidos de calidad de manera autosostenible.

“El primer reto cuando creamos Horizontal era crear un medio que no dependiera de la publicidad estatal. Eso es difícil en México, porque los medios grandes sobreviven en gran medida de la pauta publicitaria que otorga el Estado”, manifestó.

Pero Horizontal no solo nació como un medio en plataforma digital, un sitio web al que puedes acceder y leer periodismo de profundidad, sino que Osorno y otros dos colegas se volcaron al concepto de “periodismo como foro público”. Alquilaron un espacio físico, una casa, donde regularmente se reúnen con sus lectores y otros ciudadanos para interactuar con ellos y conocer de primera mano qué piensan los mexicanos y qué esperan del periodismo que están haciendo.

Además de eso ofrecen talleres sobre diferentes temas periodísticos y de educación. También montaron un café-bar en las instalaciones del periódico, convirtiéndolo en un centro cultural que les permite interactuar con la gente y a la vez recoger recursos para seguir con el proyecto. Incluso están pensando en alquilar un espacio más grande, pues solo en el primer año recibieron a dos mil personas.

Si quieres ver la entrevista con Guillermo Osorno puedes mirar este video.

INGIENERÍA APLICADA AL PERIODISMO
El caso de Nexo Jornal es parecido, pero con un modelo de negocio muy diferente. Renata Rizzi es una de sus fundadoras y no es periodista, sino ingeniera. Ella y otros colegas creyeron necesario crear un medio de comunicación que ofreciera una voz diferente a los brasileños.

“En Brasil la gente estaba harta de los periódicos porque era evidente que estaban polarizados. La gente comenzó a cancelar suscripciones y volcarse a buscar contenidos en digital, como los que ofrecemos en Nexo”, manifestó.

Nexo funciona en base a suscripciones y Rizzi considera que el éxito está en saber comercializar todo lo que hacen. “Somos más pequeños que un periódico tradicional y tenemos muchas fuentes de ingreso. En digital hay muchas cosas que se pueden vender”, declaró.

No quiso hablar de números de su presupuesto, pero aseguró que están satisfechos con lo que están logrando.

EL CONTENIDO ES EL REY
Aunque uno de los principales obstáculos de los nuevos medios digitales en Latinoamérica es encontrar la manera de sobrevivir económicamente, tanto Osorno como Rizzi sostienen que no por eso se debe caer en la trampa de ofrecer contenido “light” o “viral” con el único objetivo de conseguir tráfico.

“El contenido es el rey, lo que te hace diferente es la calidad del contenido. Los medios tradicionales tienen poca capacidad de innovación y eso es lo que nos hace diferentes. Nosotros en Horizontal buscamos profundizar en los temas, que la gente los pueda entender mejor. Si solo le das a la gente gatitos (contenido viral) pues solo consumirá eso”, declaró Osorno.

Rizzi se atreve a decir que poco a poco los medios tradicionales perderán espacio ante los nuevos medios digitales. “Hoy la gente lee lo que le gusta leer. Los grandes medios en 10 o 15 años se acabarán”, aseguró.

Y cerró con una frase que puede resultar motivadora para todos aquellos que tienen en mente embarcarse en un proyecto digital: “Yo creo en la pertinencia y la persistencia. La pertinencia de la información y la persistencia a la hora de embarcarse en un proyecto. Un nuevo medio se demora en crecer, pero hay que persistir”.

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Discapacidad, Periodismo, Periodismo de datos, Política en El Salvador

Gobierno se olvida de la discapacidad en la Zona Oriental de El Salvador

Las cifras oficiales revelan una dura contradicción: la Zona Oriental del país es la que tiene más personas con discapacidad, pero la que menos centros de rehabilitación posee. ¿Qué dicen los responsables al respecto?

DAVID BERNAL

Ser discapacitado en El Salvador es difícil, pero serlo en La Unión lo hace un reto mayúsculo. Las cifras oficiales reflejan que ese departamento de la Zona Oriental es el que tiene la tasa más alta de salvadoreños con discapacidad (un promedio de 185 por cada 1 mil habitantes), pero el centro de rehabilitación más cercano está en San Miguel, a 55 kilómetros, si se vive en la cabecera departamental.

Las cifras gubernamentales revelan que en el tratamiento a las personas con discapacidad en El Salvador hay un claro desequilibrio: La Unión, San Miguel y Morazán son los tres departamentos con las tasas más altas de personas con discapacidad, pero la Zona Oriental del país apenas cuenta con dos centros de atención, ambos en San Miguel.

tasas personas con discapacidad

Por el contrario, San Salvador cuenta hasta con 63 centros registrados que pueden dar atención y apoyo a personas con discapacidad, pero es, según las estadísticas, uno de los departamentos con la tasa más baja: 20 personas con discapacidad por cada mil habitantes.

Estas cifras han estado siempre ahí. El Consejo Nacional de Atención Integral para las Personas con Discapacidad (CONAIPD) cuenta con una base de datos alimentada por el Registro Nacional de Personas Naturales (RNPN), en el que se toman en cuenta a salvadoreños mayores de 18 años. Los datos de ambas instituciones revelan el desequilibrio antes planteado. Entonces, ¿por qué nadie ha hecho nada al respecto? ¿por qué el gobierno salvadoreño y Organizaciones No Gubernamentales (ONG) siguen creando centros de atención y rehabilitación solo en San Salvador? ¿Por qué no han llegado hasta dónde está la población que más lo necesita?

Acá pueden consultar las estadísticas originales del CONAIPD.

También pueden consultar la base de datos elaborada con los datos del CONAIPD y RNPN.

La directora ejecutiva del CONAIPD, Vilma Zaldaña, sostiene que las cifras eran, hasta hace poco, desconocidas, pero que el compromiso es acercar las posibilidades de rehabilitación a la Zona Oriental.

“En el pasado desconozco por qué no se hizo un trabajo territorial más amplio, pero desde que fue aprobado el plan quinquenal de desarrollo uno de los ejes es la territorizalización (sic). Todos estamos estirando los recursos, de manera que históricamente todos los servicios han sido concentrados en la capital”, manifestó.

Zaldaña reconoce que a las personas discapacitadas en Oriente no se le están garantizando sus derechos. “Definitivamente que no, porque el cumplimiento de los derechos… una serie de acciones para el goce pleno no es un trabajo fácil de desarrollar y tampoco es una apuesta que se realiza de forma inmediata. La misma Convención Internacional de Derechos Humanos establece que es todo un proceso, un proceso que va ir avanzando gradualmente”.

centros de rehabilitación

SERVICIOS EN ORIENTE
Uno de los dos centros especializados en San Miguel es la sede del Intituto Salvadoreño de Rehabilitación Integral (ISRI). Zaldaña desconoce cuantas personas se atienden ahí.

Roberto Martínez, delegado de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) en La Unión, sí tiene datos más claros y también acepta que en Oriente el tema tiene una gran magnitud.

“Hemos identificado que en cinco municipios se concentran cerca de 30 mil personas con discapacidad; estamos hablando de Conchagua, San Alejo, La Unión, Santa Rosa de Lima y Anamorós. Estos concentran la mayoría de personas con discapacidad”, reconoce.

La cifra incrementa si se agregan niños y jovenes que, por no ser mayores de 18 años de edad, aún no están registrados por el RNPN (a través del Documento Uníco de Identidad -DUI-) o si se toma en cuenta que muchas personas viven en cantones y zonas de extrema pobreza, donde sacar un DUI es un lujo y donde los censos no llegan.

“Las personas con discapacidad, en este sentido, estarían siendo discriminadas por no tener un servicio inmediato para la calificación de su discapacidad. Este es un tema de derechos humanos, un tema de la dignidad de las personas que no están siendo atendidas como grupo, como personas con discapacidad”, destacó Martínez.

Acá puedes consultar los centros de rehabilitación y ONG que atienen a personas con discapacidad y están reconocidos por el Ministerio de Gobernación.

Entonces, ¿qué hacen las personas con discapacidad en la Zona Oriental de El Salvador para acceder a la rehabilitación? ¿qué oportunidades tienen? ¿qué dicen las autoridades e incluso los políticos al respecto?

Para responder esas preguntas y ampliar en este tema te dejo este reportaje, elaborado en conjunto con Miradas, de Audiovisuales de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA): “Video: Sin derecho a rehabilitarnos”.

* Esta nota fue realizado con aportes de Laura Bernal, guionista de Audiovisuales UCA.

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Acceso a la información, Deporte en El Salvador, LAIP, Periodismo

El fútbol profesional que se sostiene con dinero de los contribuyentes

 

Este miércoles 19 de octubre arrancó la Copa El Salvador, una competición que reúne a 36 equipos de las tres ligas profesionales que conviven en el fútbol salvadoreño, y que también da cabida a varios equipos que se sostienen con el aporte de fondos públicos.

 

Al menos 14 de los equipos que participan en esta competición contaron, hasta 2015, con patrocinio de instituciones públicas, quienes ocuparon fondos de los contribuyentes salvadoreños para proporcionar “colaboraciones” económicas. Así lo reveló este servidor en un reportaje publicado por EL GRÁFICO en diciembre de 2015, titulado “Fútbol Club Municipal: Así sobrevive el fútbol en El Salvador”.

En dicho reportaje, y haciendo uso de la Ley de Acceso a la Información Pública (LAIP), se logró recopilar información de al menos 23 alcaldías municipales que aceptaron que por años habían brindado un patrocinio económico a equipos profesionales que pertenecían a su localidad.

Uno de los casos más sobresalientes es sin duda el del Santa Tecla Fútbol Club. El equipo nació en 2007 por iniciativa del entonces alcalde de Santa Tecla, Óscar Ortiz, que destinó una partida al funcionamiento del equipo.

Anualmente la comuna tecleña destinaba 36 mil dólares como patrocinio al plantel de fútbol, sin contar el uso del estadio Las Delicias y la inversión con fondos públicos que se hizo  para remodelar este recinto deportivo, donde sigue jugando el Santa Tecla Fútbol Club hasta el hoy. Solo al inmueble se le han dedicado poco más de 5 millones de dólares desde que el equipo “saltó” al profesionalismo.

Hoy en día, Óscar Ortiz, como Vicepresidente de la República, y a través del Intituto Nacional de los Deportes (INDES), es uno de los patrocinadores de la Copa El Salvador. Para esta competición el INDES aportará cerca de 50 mil dólares.

CON FODES Y CON PRESUPUESTO PARA EDUCACIÓN

Otros casos que merecen especial mención son los del Ilopaneco y del equipo de la Universidad de El Salvador (UES).

Una investigación reveló que la Alcaldía Municipal de Ilopango, liderada por Salvador Ruano, ocupó fondos FODES para la creación y sostenimiento del equipo de tercera división. Incluso, Ruano y su secretario municipal intentaron ocultar esta información, lo que generó una multa del Instituto al Acceso a la Información Pública (IAIP).

En el caso del equipo universtiario, también es de conocimiento público que la UES destina parte de su presupuesto para el funcionamiento de este. Eso ha generado en muchas ocasiones retrasos en el pago a los jugadores y al cuerpo técnico, pues la erogación de estos fondos dependen de las decisiones de la Asamblea General Universitaria (AGU), cuyos miembros en muchas ocasiones han cuestionado que se use el dinero de la Universidad en un equipo profesional y se descuiden aspectos como la investigación académica.

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Mantener la plantilla del UES en primera división profesional le cuesta a la casa de estudios cerca de 40 mil dólares mensuales.

A continuación, un mapa que se elaboró durante la investigación de 2015, en el que se pueden identificar a los equipos que reciben ayuda de alcaldías municipales.

Luego pueden encontrar los grupos de la actual Copa El Salvador 2016 y los equipos que se mantienen con apoyo de dinero público.

¿Conoces de algún otro? ¿Identificas a uno que no ha sido mencionado en este escrito? Compartelo para darle seguimiento y contribuir con este tipo de investigaciones.

 

MAPA (Da click en el mapa o sigue el enlace de abajo)

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https://uploads.knightlab.com/storymapjs/e57d4e302e0a9ff5f0f9ce296ca54b79/alcaldias-y-futbol/draft.html

 

GRUPOS DE LA ACTUAL COPA EL SALVADOR

(*Equipos que han recibido fondos públicos)

GRUPO A

Isidro Metapán

Leones de Occidente

Espartano *

GRUPO B

FAS

Once Municipal

ADET

GRUPO C

Sonsonate *

Once Lobos

Juventud Cara Sucia *

GRUPO D

UES *

Atlético Comalapa *

Ilopaneco *

GRUPO E

Santa Tecla *

El Roble

Guazapa

GRUPO F

Alianza

Audaz de Apastepeque *

Nejapa

GRUPO G

Chalatenango *

Vendaval *

Sensuntepeque *

GRUPO H

Águila

Firpo *

Los Andes

GRUPO I

Pasaquina

La Asunción *

Chagüite

GRUPO J

Firpo

Jocoro

UDET

GRUPO K

Municipal Limeño

Aspirante

Real San Esteban

GRUPO L

Dragón

Topiltzín

California *

Texto: David Bernal

Fotos: Google, http://www.santateclafc.com y publicaciones de El Gráfico.

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Acceso a la información, Deporte en El Salvador, LAIP, Periodismo, Política en El Salvador

INDES aumenta presupuesto para promocionarse en un 16 %

El Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador (INDES) invertirá 138 mil 705 dólares durante este 2016 para promocionar sus actividades en radios y canales de televisión, según se desprende de información extraída de las actas de comité directivo de la institución.

El 12 de enero de este año los miembros de dicho comité aprobaron la erogación mensual de 12 mil 610 dólares en concepto de pagos a personas jurídicas y naturales para que estos den cobertura y promocionen las actividades que realiza el INDES entre febrero y diciembre de 2016. (Puedes consultar el acta completa del comité en este enlace).

En base a estas cifras, el INDES habrá erogado, hasta el 31 de diciembre de este año, un total de 138 mil 705 dólares en concepto de publicidad. Eso equivale un aumento del 16 % respecto a los fondos que ocupó para el mismo fin durante 2015, que totalizaron 94 mil 692 dólares.

El 12 de diciembre de 2014 un reportaje de LA PRENSA GRÁFICA y EL GRÁFICO, firmado también por este servidor, dejó en evidencia que entre 2009 y 2012 el INDES había invertido más de medio millón de dólares en promocionarse, pese a la política de austeridad que se debe seguir en las instituciones públicas.

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Las sumas invertidas en publicidad resultaban aún más llamativas si se tomaba en cuenta que en esos momentos el INDES recortó presupuesto a diversas federaciones, entre ellas la Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT).

Además, muchos atletas recibían becas y estímulos deportivos muy inferiores a los que se paga mensualmente a muchos locutores radiales por promocionar al INDES.

SUBIÓ

En ese momento Jorge Pérez Quezada, actual presidente del INDES, llevaba pocos meses en el cargo. Era el sucesor de Jaime Rodríguez, pero se comprometió a revisar los contratos y la inversión en el rubro.

Y lo hizo a medias. En 2015 el INDES destinó 94 mil 692 dólares a este rubro, pero en este 2016 volvió a superar la barrera de los cien mil dólares.

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Los montos mensuales pagados a varios locutores radiales por promocionar al INDES oscilan entre los 200 y 550 dólares, cifras superiores a las que reciben algunos atletas para su preparación.

Por ejemplo, la mediofondista Brenda Salmerón recibe una beca de $100 mensuales; al igual que la pesista Estebana Osorio; la ciclista Karen Cruz, $150; y la esgrimista Alba Marroquín (también miembro del actual comité directivo del INDES) recibe $125.

Incluso, atletas que estuvieron en los Juegos Olímpicos de Río 2016 reciben becas más bajas que los salarios de los publicistas en mención. El nadador Marcelo Acosta y el pesista Julio Salamanca reciben $300 al mes para su preparación de cara a futuras competencias.

Incluso, federaciones como la de Montañismo ($8 mil) y el Comité Paralímpico ($10 mil) reciben menos dinero de lo que invierte el INDES mensualmente en la promoción de sus eventos y actividades.

Cabe destacar que a veces la erogación de estas becas o estímulos para los atletas sufren de atrasos, por lo que algunos pueden pasar dos o tres meses sin cobrarlas, aunque esos inconvenientes no están dentro de la información a la que el INDES o sus medios y periodistas contratados promueven con dinero público.

 

 

Texto: David Bernal

Fotografías: Sitio multimedia del INDES

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Reflexiones

30 de mayo

No me gustan las vísperas de mi cumpleaños. Nunca me han gustado. No es porque crea que me hago viejo, o porque me quede menos tiempo en este mundo. Solo no me gusta y ya. Pero mi esposa siempre dice que nunca me desahogo, que siempre me guardo todo. Eso alentó mi historia de hoy. No recuerdo todo con exactitud, mi mente ha bloquedo muchas cosas. Pero hoy sacudiré mi memoria para que el “Happy birthday to you” de mañana no reviva mi nostalgia.

Emergencia.

30 de mayo. 2012. Cerca de las 7:00 de la noche. Estoy sentado sobre la primera calle poniente, en las afueras del Hospital Rosales. Concepción lleva meses teniendo fuertes dolores en la zona de la ingle, entre su abdomen y su pierna. Por días hemos creído que es el nervio ciático y hasta hemos recurrido al quiropráctico para intentar calmarle el mal. Los doctores le recomendaron calmarlo con compresas de agua fría y caliente. Ingenioso. No funcionó.
Hoy no soportó más el dolor y mi hermana y mi esposa la trajeron a la sala de emergencias en este viejo hospital. El tiempo siempre pasa más despacio cuando se está preocupado y cuando se está en un lugar donde a cada momento entran autos y ambulancias con alguien que viene muy mal.
Pegado en los barrotes uno se da cuenta de la realidad. Llegan heridos pidiendo atención. Personas que no soportan el dolor pero tienen que esperar su turno. “Oye, dolor, dejame tranquilo mientras me dan mi numerito”, “sangre, detente, ya no fluyas porque ahorita no pueden atenderme”. Claro, así funciona. No todos tienen para ir a un hospital privado.
Hay otro tipo de gente. Los que esperamos. Unos vienen de lejos y ya están poniendo los cartones sobre los pasillos para quedarse ahí a medio dormir. La espera será larga, por lo visto. Y surgen las preguntas, ¿por qué tardan tanto? ¿qué hacen allá adentro? ¿por qué no estudié medicina en lugar de ser periodista?

Metástasis.

Pasan las 8:00 de la noche. Las primeras llamadas entre las que están adentro y el que está afuera no suenan bien. No hay un diagnóstico claro, pero definitivamente no es el nervio ciático. Un doctor, a base de “palpar” la zona, llega a la conclusión que hay una protuberancia inusual. Puede ser un tumor, pero faltan exámenes. Concepción se tiene que quedar hospitalizada, pero aún no hay camas vacías, hay que esperar.
Mi hermana y mi esposa ya hicieron lo suyo. Insisto en que se regresen a la casa. Yo puedo quedarme hasta que encuentren una cama para la Señora. Total, tras varios minutos afuera me fijé bien y aprendí esa técnica de buscar cartones y tirarme al suelo. Creo que podría hacerlo si es necesario. Lo que aún no aprendo es a disimular.
Entro y sonrío. Está en una silla de ruedas, más calmada gracias a una inyección. Sufrió mucho hace dos años, cuando tuvo cáncer por primera vez. Los médicos dijeron que con la operación de 2010 bastaba, que no era necesario nada más. Los maldije en mi mente aquella noche. Nunca explicaron que la enfermedad podía reaparecer, que era una posibilidad, que podía regresar disfrazado de un dolor aparentemente muscular. ¿Pero quién sabe de eso hasta que aprende en base a las tragedias? Luego uno se vuelve experto y se mete en las pláticas de otros, queriendo demostrar que sabe de eso porque ya lo vivió.

Vísperas.

Nadie está preparado para esto. Mientras esperamos a que nos den una cama intentamos platicar de otras cosas, menos de la enfermedad. Ese es un tema intocable. No especulamos, no analizamos las posibilidades. Todo estará bien, ya verá.
A la sala de emergencias mandan a muchos estudiantes de medicina. Son jóvenes, se les nota. Ellos y las enfermeras, acostumbrados ya a la rutina, bromean y se piropean, mientras muchos estamos sentados ahí en silencio, viendo a la nada. Esperando un milagro. De vez en cuando uno se detiene y pregunta “¿cómo se siente? ¿qué tal va el dolor? Ya pronto pasará”. Dios los oyera.
A la par nuestra hay una niña que vomita y a la que le ponen sangre. Más allá hay personas en camillas. Una cama, por favor. Mi mamá necesita descansar y dormir. Que mañana despierte y entonces se de cuenta que esto es un mal sueño. Nada más.
Cerca de las 11:00 de la noche por fin hay una cama disponible. Lo del tumor es real. Los exámenes determinarán si es maligno, si hay algo que se pueda hacer y cuál es el proceso a seguir. Mi madre odia los hospitales, insiste en no querer quedarse, pero no hay otro camino. Es uno largo, con altas y bajas durante los próximos seis meses. Pasará de una sala a otra de este mismo hospital. Se someterá a exámenes, quimios, procesos paliativos, cariño de toda la familia. Tendrá muestras de amor de personas que antes hicieron cosas malas contra ella y que volverán a tener malos pensamientos cuando ella ya no esté.
Ya no hay vuelta atrás. Ni yo mismo recordaré todo lo que sucedió con el paso del tiempo. O quizá no quiero recordarlo. Sí recuerdo que aquella noche besé sus manos y su frente y le dije que todo estaría bien, que no tenía nada que temer. Mentí. Yo tenía miedo.
Cuando salía de la sala en la cual la dejé, me detuve en un oscuro pasillo y vi por una ventana a la nada. Mientras pensaba en alguien a quién llamar para que me llegara a traer y me llevara a la casa me tomé el tiempo para recordar la imágen que más fresca guardo de aquella noche.
En algún momento, entre las pláticas con el médico que confirmaban la enfermedad y nuestros silencios de larga espera por una cama, ella soltó a llorar. Le dije que tenía que guardar la calma, que si ya había salido una vez de esto hoy lo volvería a hacer. Pero me desarmó con su respuesta.
Me dijo que no lloraba solo porque estaba enferma, que lloraba también porque el día siguiente era mi cumpleaños. Me contó que ya tenía planes para celebrar y que quedarse en el hospital echaba todo eso por los suelos. Hasta me pidió irse a la casa y volver otro día. Hubiese querido cumplir su deseo, pero no pudo ser. Cumplí 25 años un día después. Ella tenía 47.

Epílogo.

Así empezó todo, y también terminó. Hace unas noches atrás, casi seis años después, mi padre me escribió algo que me haría pensar en todo esto una vez más, algo que me motivó a desahogarme precisamente hoy.

“¿Sabes por qué se muere la gente buena? Porque su corazón trabaja más al desbordar tanto amor por los demás”.

No es mi intención dar a conocer mi vida. Quienes me conocen saben que soy muy celoso con estas cosas. Esto no es para ustedes. Es para mí. Que sirva para darme un regalo: desahogar algo que por años he guardado. Que sirva para vaciar los recuerdos que cada 30 de mayo salen a flote, los mismos que un día después, cada 31, mando a la esquina más oscura del baúl, por mi bien y por el de toda mi familia.

Si aún así ustedes leyeron hasta acá y quieren tomar algo, solo les puedo ofrecer esto: celebren todos los días de su vida a la par de sus seres amados, porque somos polvo y tarde o temprano volveremos a él.

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